Valoración paro mes de noviembre

Versión para impresiónVersión para impresión

Valoración datos del paro mes de noviembre

El paro registrado en el mes de noviembre acusa una bajada de 1.593 personas, haciendo un total de personas desempleadas en nuestra región de 92.614.

El descenso es de 18.211 personas desempleadas menos que el mismo mes del año 2020, el desempleo se reduce en Extremadura en un 16,43%.

La caída del desempleo en este mes no ocurría en Extremadura desde el año 2018, si comparamos con los datos del mismo mes del año 2019, antes de que el mercado de trabajo se viese resentido por la pandemia causada por la COVID, en nuestra comunidad autónoma hay 9.588 personas desempleadas menos, lo que supone un -9,38%.

Por sectores de actividad, se produce una bajada en el desempleo en todos los sectores de actividad, siendo el sector servicios el que de manera mayoritaria acusa este descenso con 1.139 personas menos del total de las 1.593.

Esta bajada está relacionada con la empleabilidad dentro de este sector, principalmente por las ramas administrativas 634, sanidad y servicios sociales 122, educación con 115, y 122 en el comercio que estaría relacionado con el inicio de la campaña de Navidad, sin embargo, esta tendencia no es positiva el turismo que suma 130 desempleados más.

La agricultura registra 245 personas desempleadas menos siguiendo la tendencia del pasado año (se redujo en 40), y que está íntimamente relacionada con la campaña agrícola de la recogida de aceituna que se está desarrollando en nuestra región. Precisamente esta cuestión tiene un efecto directo en la industria donde se reduce el desempleo en 132 personas ya que donde se produce la empleabilidad en ese sector está relacionada con la industria agroalimentaria que es uno de nuestros principales referentes industriales.

Con respecto a la construcción disminuye en 12 las personas desempleadas, cambiando la tendencia de crecimientos continuos de los tres años anteriores. Esperamos que esta tendencia se mantenga el mes próximo en este sector y se rompa la tendencia de destrucción del empleo por fin, a consecuencia de las malas prácticas empresariales.

Entre las personas sin empleo anterior, desciende el desempleo en 65 personas, esta bajada está relacionada con la incorporación en la administración pública.

Desde una perspectiva de género, cabe destacar que son las mujeres sobre las que tienen un mayor impacto el descenso del desempleo, siendo 831 mujeres frente a 762, rompiendo la tendencia del año anterior. Estos datos son consecuencia o están relacionados íntimamente con los sectores de actividad donde se ha producido el mayor descenso de desempleo, sectores de actividad tradicionalmente ocupados por mujeres, educación, comercio, sectores relacionados con los cuidados, entre otros... El paro femenino representa algo más del 63% (63,41%), del paro total en Extremadura.

Con respecto a los parados de larga duración se reduce en 658 en lo que llevamos de mes, y en 13.942 en lo que llevamos de año, situando su descenso en un total de 39.214.

En lo referente a la contratación, se han firmado 56.798 contratos incrementándose en el mes un 6,03% (+3.231), si comparamos con el mismo mes del año anterior sería un 43,35% más, que se traduciría en 17.176 contrataciones, de estas 5.674 serían contrataciones indefinidas. El mayor número de contrataciones se producen en los sectores de construcción, administración pública y agricultura, así mismo redundar que 5 de cada 10 contratos tiene una duración de menos de 15 días, el índice de contratos temporales ha supuesto el 90%, un porcentaje que sigue resultando demasiado elevado.

Los últimos datos del paro registrado son sin duda positivos, al reflejar una caída del paro por primera vez en el mes de noviembre desde 2018. A pesar de ello, la situación económica y social de Extremadura presenta aún un amplio margen de mejora. El hecho de que el empleo siga siendo generalmente precario recalca la necesidad de acometer las transformaciones necesarias para dar paso a un modelo laboral más justo y equilibrado, que sitúe la generación de empleo de calidad como uno de los principales motores para lograr un crecimiento sostenido a largo plazo. Solo lograremos una recuperación sólida y sostenible si introducimos cambios que acaben con la incertidumbre y precariedad radical que asola al conjunto de trabajadores y trabajadoras.

Para ello, es absolutamente imprescindible que el Gobierno cumpla cuanto antes su compromiso de derogar la reforma laboral de 2012 que, unilateralmente impuesta, no solo no sirvió para crear empleo, sino que además es la responsable de que este sea más inestable, inseguro y peor remunerado. Necesitamos dar paso a un nuevo marco de relaciones laborales que revierta el abuso de la temporalidad y la imparcialidad involuntaria, a la par que recupere un marco de negociación colectiva más equilibrado. En este sentido, resulta esencial restablecer la prevalencia de los convenios sectoriales sobre los de empresa y la prórroga de la cobertura esencial de los convenios al término de su vigencia, esto es, recuperar la ultraactividad de los mismos. Que nadie busque excusas en Europa para no realizar estos cambios, dejar atrás la pobreza y precariedad crónica que promueve nuestro mercado laboral debe ser una máxima ineludible.

Por su parte, para dar respuesta a la delicada situación en la que viven las personas desempleadas en nuestra comunidad y, especialmente, los parados y paradas de larga duración, los jóvenes y mujeres, es necesario también apostar por unas Políticas Activas de Empleo, situando en el centro las necesidades y posibilidades de cada desempleado y desempleada.

#paro