UGT reivindica la memoria democrática frente al olvido y llama a defender la democracia y la libertad sindical

El secretario de Memoria histórica y democrática de UGT Extremadura, Salvador Vallejo, ha intervenido en el homenaje a las víctimas del golpe de Estado y la represión franquista con motivo del 90º de la entrada de las tropas sublevadas en Mérida

Fecha: 11 Ago 2026

Salvador Vallejo interviene en el 90º aniversario del inicio de la represión franquista en Mérida.
El secretario de Memoria Histórica y Democrática, Salvador Vallejo, interviene en el homenaje a las víctimas del golpe de Estado y la represión franquista en el 90º Aniversario de la entrada de los sublevados en Mérida.

UGT Extremadura ha participado este martes en el acto '90 años de memoria: contra el olvido', celebrado ante el Memorial de las Víctimas del Cementerio Municipal de Mérida con motivo del 90º aniversario del golpe de Estado de 1936 y del inicio de la represión franquista en la ciudad.

El secretario de Formación y Memoria Histórica y Democrática de UGT Extremadura, Salvador Vallejo, ha intervenido en representación del sindicato. También han asistido la secretaria de Organización y Coordinación Territorial, M.ª José Pastor, y el secretario de Administración, Alberto Barras.

El homenaje, organizado por PSOE Mérida, Izquierda Unida Mérida, PCE Mérida, Podemos Mérida y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Mérida y Comarca, ha reunido a organizaciones políticas, sociales y sindicales para recordar a las personas asesinadas, represaliadas y desaparecidas tras la entrada de las tropas sublevadas en Mérida, el 11 de agosto de 1936. 

Memoria sindical

Durante su intervención, Salvador Vallejo ha recordado que la ocupación militar de Mérida dio comienzo a una represión dura e implacable contra quienes defendían la legalidad de la Segunda República o mantenían ideas contrarias a las de los golpistas: responsables políticos, sindicalistas, docentes, personas trabajadoras del campo, mujeres comprometidas y ciudadanía denunciada, en numerosas ocasiones, sin fundamento. Muchas de aquellas personas eran afiliadas o militantes de la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores y fueron asesinadas, encarceladas, depuradas, obligadas al exilio o condenadas durante décadas al silencio.

Vallejo ha señalado que pertenecer a un sindicato, participar en una sociedad obrera o reclamar mejores condiciones laborales podía ser suficiente para convertirse en objetivo de la represión. "No fueron perseguidos por cometer delitos, sino por defender la libertad sindical, la democracia y la justicia social", ha afirmado. 

Asimismo, ha vinculado aquella lucha con los derechos laborales y las libertades que existen en la actualidad. Cada convenio colectivo, cada derecho conquistado y cada ejercicio de la libertad sindical tiene detrás el compromiso y, en demasiadas ocasiones, el sacrificio de quienes defendieron una sociedad más justa e igualitaria.

Defender la democracia

El secretario de Formación y Memoria Histórica y Democrática de UGT Extremadura ha advertido de que la democracia no está garantizada para siempre, sino que debe construirse y defenderse cada día.

En este sentido, ha alertado sobre el blanqueamiento del fascismo mediante determinados discursos políticos, contenidos difundidos en redes sociales y en algunos espacios mediáticos, así como sobre la propagación de mensajes de odio, mentiras y crispación que atacan los valores democráticos.

Ante esta situación, Vallejo ha reclamado más firmeza para defender la libertad, la igualdad, la solidaridad y la justicia social, unos principios cuya conquista supuso el sacrificio de miles de personas.

También ha mostrado el rechazo de UGT Extremadura a la derogación de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Extremadura y a la aprobación de la denominada Ley de Concordia, que, según ha manifestado, supone un retroceso en el reconocimiento y la dignificación de las víctimas. Asimismo, ha expresado su confianza en que prospere el recurso de inconstitucionalidad presentado contra esta norma.

"Recordar no es abrir heridas", ha subrayado Vallejo. Las heridas fueron provocadas por el golpe de Estado, la Guerra Civil, la dictadura y la violencia ejercida contra quienes defendían la democracia. Recordar significa dignificar a las víctimas, reconocer su compromiso y situarlas en el lugar que les corresponde dentro de la historia colectiva. 

Verdad, justicia y reparación

El manifiesto conjunto leído durante el acto ha reafirmado el compromiso de las organizaciones convocantes con los principios de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.

El texto defiende la investigación histórica, la recuperación e identificación de las personas desaparecidas, la protección de los lugares de memoria y la transmisión de estos hechos a las nuevas generaciones. También recuerda que la memoria democrática no pertenece exclusivamente a una ideología o a un partido político, sino que forma parte del patrimonio común de toda la sociedad.

El manifiesto advierte, además, del resurgimiento de discursos autoritarios que pretenden relativizar el golpe de Estado de 1936, minimizar la represión franquista y cuestionar las políticas públicas de memoria democrática. Frente a ello, las organizaciones participantes han defendido que una sociedad que honra a sus víctimas fortalece su democracia y está mejor preparada para afrontar su futuro. 

Salvador Vallejo también se ha dirigido a las familias que durante décadas no pudieron llorar públicamente a sus seres queridos y ha reconocido su papel imprescindible para conservar una memoria que se intentó borrar.

Asimismo, ha destacado el derecho de las generaciones más jóvenes a conocer lo sucedido, no para alimentar el enfrentamiento, sino para comprender el valor de la democracia, los derechos sociales y las libertades sindicales.

Ofrenda en el Memorial

El acto, en el que también se han podido escuchar testimonios de las personas asistentes, ha concluido con una ofrenda floral en el Memorial del Cementerio de Mérida.

La conmemoración ha estado acompañada por diferentes piezas musicales, entre ellas El cant dels ocells, de Pau Casals; Al alba, de Luis Eduardo Aute, en adaptación para piano; y La Internacional, interpretada con violín. Como cierre, se han distribuido claveles rojos para ser depositados simbólicamente en las tapias del cementerio en memoria de las personas asesinadas y represaliadas. 

UGT Extremadura ha renovado así su compromiso con una democracia fuerte, con la defensa de la libertad sindical y con una Extremadura que conozca su pasado y honre a todas las víctimas desde la verdad, la justicia, la reparación y la dignidad.

Fuente: UGT Extremadura