Estudio de necesidades formativas en el sector de la hostelería en Extremadura

En el marco del convenio suscrito entre el SEXPE y UGT Extremadura para el desarrollo de actividades de diseño, programación, difusión y evaluación de la oferta formativa para trabajadores ocupados extremeños

Fecha: 28 Dic 2023

Hostelría

En 2023 se ha llevado a cabo un informe sobre las necesidades formativas de la población trabajadora en la hostelería por tratarse de un sector económico muy dinámico que actúa como motor de crecimiento y de generación de empleo en Extremadura.

La hostelería acoge en la región a 27.000 afiliados (el 6,6% del total regional) y 5.897 empresas activas (9,34% del total). El peso de la hostelería en Extremadura dentro de la estructura productiva del sector servicios extremeño es mayor que el que supone en el ámbito nacional. Con datos de 2021 el sector hostelero representa un 3,7% del VAB regional y actualmente absorbe el 14% de los contratos que se celebran en la región y un 9,4% de la población desempleada extremeña. La hostelería se presenta como un sector atomizado con predominio de microempresas y pequeñas empresas de 10 a 49 trabajadores, estando 3 de cada cuatro locales hosteleros ocupados por bares.

El informe incluye una encuesta sobre necesidades formativas a la que han respondido 458 trabajadores y trabajadoras tanto de los servicios de alojamientos como los de comidas y bebidas. En los últimos años se consolida el incremento de empresas de alojamiento frente a un retroceso de los locales de bebidas.

Algunos de los resultados de esta encuesta indican que cuatro de cada diez ocupados del sector tienen una formación máxima de ESO y sólo un 13,54% de los/as empleados/as tienen una titulación universitaria. Cabe reseñar que la presencia de la mujer es muy destacada en las empresas hosteleras de menor tamaño y de tamaño medio de menor especialización. Conforme el tamaño de la empresa crece la presencia de ambos sexos se nivela. En todo caso, las ocupaciones más relevantes en número son las de camarero/a y aquellas relacionadas con la cocina.

Los trabajadores de la hostelería extremeña expresan su disconformidad respecto de la formación que reciben y su periodicidad. Uno de cada cuatro encuestados manifiesta no recibir formación alguna. Y un 30% reciben formación de manera ocasional. Esta falta de formación puede ser determinante para la competitividad del sector. No obstante, el 84% de los trabajadores hosteleros valoran muy positivamente la formación adquirida porque les permite adquirir conocimientos para su crecimiento profesional y personal.

Un tercio del personal ocupado del sector manifiesta no tener ninguna dificultad para acceder a la formación. El resto encuentra dificultades por diferentes motivos como la falta de facilidad horaria (12,95%), la mala distribución geográfica (10,26%) y los problemas para conciliar (7,37%). Son minoritarios tanto los trabajadores que muestran un desinterés por la oferta formativa (5,90%) como los que consideran que no la necesitan (6%). Un 8% indica que la oferta de formación no se ajusta a sus necesidades.

Cuatro de cada diez trabajadores del sector no han realizado ninguna acción formativa en el último año. Un 30% ha participado en una acción y un 25% entre dos y cinco cursos de formación, por lo que en su conjunto resulta evidente que queda un amplio margen de mejora en este ámbito.

La formación presencial sigue siendo la preferida por los hombres mientras que las mujeres optan por la teleformación, lo que podría derivar de una mayor dificultad de conciliación.

El desconocimiento que muestran los profesionales del sector sobre la oferta formativa oficial especializada que se realiza desde la administración autonómica es muy grande, cercano al 70%.

Por ello y conforme a los resultados de esta encuesta, desde UGT se plantean recomendaciones como la imperiosa necesidad de incidir en la difusión de la oferta formativa acercándola a la población ocupada del sector hostelero, además de reforzar la programación para casar la oferta con las demandas del sector y mejorar su temporalización. Asimismo, se considera necesario atender en mayor medida el componente territorial al programar la oferta formativa.

De forma complementaria es preciso incentivar el interés y las ventajas de la oferta formativa tanto en las empresas como en la población ocupada, para erradicar el desinterés puesto de manifiesto.

Por último, se demanda de las empresas un mayor esfuerzo para facilitar el desarrollo de las acciones formativas para sus empleados y diluir obstáculos como la conciliación dado que la mayoría de los encuestados prefiere la formación presencial. A ello se une como barrera la presencia aún muy elevada de la temporalidad en la contratación ya que dos de cada tres contratos siguen siendo temporales.

La formación para el empleo se considera un factor clave de competitividad empresarial de la hostelería en Extremadura por lo que se deben dedicar más recursos para avanzar hacia su especialización y en favor de su adecuación a las demandas de todos los agentes que lo conforman. 

Fuente: UGT Extremadura