Valoración datos del paro marzo 2021

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Valoración datos del paro marzo 2021

El paro registrado durante el mes de marzo arroja una cifra de 1.533 desempleados menos en Extremadura respecto al mes anterior, haciendo una cifra total de 112.405.

Extremadura se caracteriza por tener un mercado laboral de carácter estacional que viene determinado por campañas específicas ya sean agrícolas, turísticas o comerciales, y así, se evidencia en los datos de paro de los diferentes meses del año que, de manera reiterada, vienen teniendo un comportamiento similar a los mismos meses de años anteriores. El mes de marzo así se refleja desde el año 2014 que ha descendido el número de parados en nuestra región.

Por sectores de actividad, el mayor descenso de parados se ha producido en el sector de servicios.

La hostelería con un descenso de desempleados de 914 y el comercio en 234 absorben estos dos subsectores casi la totalidad de bajada del sector servicios. Lógico por otra parte y que ya preveíamos debido a las medidas menos restrictivas en ambos sectores que en meses anteriores.

En el sector de construcción consideramos este descenso significativo, debido a nuestro entender a la incorporación de trabajadores que habían perdido su empleo en el mes de diciembre, que es práctica habitual debido a las vacaciones y a los efectivos por exceso de jornada del sector, y que ya denunciamos en el mes de diciembre y manifestamos que otros años se recuperaba entre enero y febrero.

En la industria, la disminución del paro va ligada a los subsectores de la rama de la construcción, al haber tenido el propio sector de construcción una bajada significativa se traduce en bajadas del desempleo, en reparación de maquinaria (-54) y la metalúrgica (-26).

En ese sentido, UGT considera que ese comportamiento obedece a que nuestra región carece de tejido empresarial industrial que posibilite un empleo estable y de calidad que permita afianzar un mercado laboral con consistencia, en una comunidad autónoma, por otro lado, en la que se genera una cantidad importante de materias primas, que posteriormente no son transformadas en nuestra región, con lo que todo eso conlleva; no industrialización de nuestra región y no generación de empleo estable.

Preocupante nos parece la situación de los parados de larga duración, este mes vuelven a incrementar su número en 3.693, llegando a los 58.399.

Se incrementan de forma considerable y así queremos resaltarlo, los contratos indefinidos en el mes de marzo, que han supuesto 2.197, considerando que esta tiene que ser la forma de contratación y no la temporal. Aunque es cierto que la contratación indefinida sigue siendo la forma menos habitual de contratación y así se demuestra que el peso sobre el total se sitúa en el 9,17%.

4 de cada 10 contratos siguen teniendo menos de 15 días influidos por la importante representatividad de las contrataciones temporales de Extremadura (estas han supuesto el 89% del total de los contratos en el mes de marzo).

Tenemos que conseguir cambiar la lógica que rige en nuestro ordenamiento laboral, y que se resume en que la contratación indefinida debe ser la norma y la temporal, la excepción.

Tras haber superado, según muestran los datos de contagiados más recientes, la cresta de la tercera ola de enfermos por COVID, pero sin una vacunación al ritmo que sería deseable tras los sucesivos retrasos en las entregas previstas, UGT considera que es el momento de ser responsables y continuar con el sostenimiento de las rentas de los trabajadores a través de herramientas como los ERTEs, que en Extremadura ha supuesto que a finalización del mes de marzo haya un acumulado de 53.940 trabajadores que han pasado por la situación de ERTE, se ha probado su  eficacia, apoyando al tejido empresarial para que pueda soportar esta recta final hasta el inicio de la recuperación.

Para poder garantizar que la recuperación se hace sobre unas bases sólidas del mercado laboral, es urgente y necesario que se derogue la reforma laboral de 2012, y de obligado cumplimiento para el Gobierno según el pacto que firmaron PSOE y Podemos entre sí. No se puede permitir que se haga una recuperación basada en la precariedad laboral.

Y en el marco de estas reivindicaciones que persiguen el progreso social y económico bajo unas condiciones dignas, toca subir el SMI como mínimo hasta los 1.000 euros, avanzando hacia el 60% del salario medio lo antes posible para excluir de la pobreza a muchos trabajadores y trabajadoras asalariadas.

Y para acompasar la introducción de estas medidas, entre otras, será clave el correcto uso de los fondos europeos del Plan de Recuperación y Resiliencia en el desarrollo de las políticas activas de empleo por parte de los Servicios Públicos de Empleo. Para que esto sea así, es necesario contar con los agentes sociales y económicos en su acometida hacia un modelo económico más digitalizado, con una industria fuerte y teniendo presente la sostenibilidad en el largo plazo, es decir, mediante una transición ecológica que cuide el futuro.

Por último, desde UGT Extremadura consideramos vital evitar una cuarta ola de contagios y poner todos los medios existentes a disposición de la campaña de vacunación es la primera dosis necesaria para que progrese la economía.