Valoración datos de empleo mes de junio

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Valoración de los datos de empleo del mes de junio del secretario de Formación y Empleo de UGT Extremadura, Ricardo Salaya.

El movimiento laboral registrado durante el mes de mayo muestra los primeros efectos de la reactivación del sistema productivo tras la paralización de actividades durante los meses de marzo, abril y la primera mitad de mayo, con una reducción del desempleo en 4.056 personas (-3,51%) que afecta a todos los sectores productivos excepto “sin empleo anterior”, cuya tendencia natural es a incrementarse cuando existen expectativas de acceso al trabajo:

  • Agricultura: -890 (-8,07%)
  • Construcción: -1.719 (-15,56%)
  • Industria: -397 (-5,66%)
  • Servicios: 1.292 (-1,61%)
  • Sin empleo anterior: +242 (+4,01%)

Estos datos dejan el número de personas desempleadas en nuestra región en 111.389, lo que supone la recuperación de un 38,6% del empleo destruido durante los meses de marzo y abril que, si bien no permiten todavía recuperar los niveles de empleo en términos interanuales, donde siguen existiendo grandes diferencias, sí invitan a un moderado optimismo, especialmente si tenemos en cuenta el retraso de algunas de las campañas agrícolas y la todavía muy moderada recuperación en el sector servicios, con importantes limitaciones en comercio y hostelería, cuyos valores en el segundo de los casos es previsible que se regularicen a menor ritmo que los del resto de las actividades, debido a las dificultades con que todavía se encuentran las relacionadas con el turismo.

En este contexto, la progresiva normalización de la actividad productiva debería permitir un paulatino descenso de las cifras del desempleo durante los próximos meses, que se verán beneficiadas tanto por la moderada inyección de circulante en el mercado  que supone la aprobación del “ingreso mínimo vital” -que por su propia naturaleza debe tener efectos inmediatos en el comercio-, como por la adopción de importantes medidas de corte keynesiano que anuncia la Unión Europea, imprescindibles para evitar el colapso de su sistema productivo, y cuya tramitación debería acelerarse en la medida de lo posible.

Sin que pueda decirse que hemos superado la crisis, no es menos cierto que los atisbos de recuperación que podemos observar inducen un optimismo moderado. Habrá que estar muy atentos al comportamiento del mercado de trabajo durante los próximos meses, y mantener activos los mecanismos de protección para personas y empresas, que todavía se enfrentan a serias dificultades que, de no ser abordadas con decisión, podrían dar lugar a daños añadidos por la vía de la caída de la demanda.

Igualmente, como la epidemia nos ha permitido comprobar durante los últimos meses, se hace necesario un fortalecimiento del sector público que restaure al menos los daños de las políticas de contención indiscriminada del gasto, que se han demostrado catastróficas durante la actual crisis, forzando el sistema sociosanitario hasta sus límites, y exigiendo un sobreesfuerzo heroico a sus trabajadores para solventar un problema causado por la cicatería y la búsqueda del lucro privado, en lugar del fortalecimiento del sistema de garantía pública de la seguridad de la ciudadanía.