El empleo sigue acusando la mala situación de una economía que está en estado vegetativo, paralizada. El mercado de trabajo es un mercado derivado de la actividad productiva: sin ésta, no hay posibilidades de estimular la creación y recuperación de puestos de trabajo. Mientras que no comience esta reactivación, para lo que hay que incidir en medidas de estímulo, sólo cabe mitigar estas trágicas cifras a través del gasto público.
Los datos de paro registrado facilitados hoy por el Servicio Público de Empleo confirman la continuidad en la negativa evolución del mercado de trabajo extremeño. De nuevo en enero se vuelve a registrar un incremento muy sustancial del desempleo que creció en 4.343 personas, un 3,86%, porcentaje superior al aumento del 3,18% registrado en el ámbito nacional.
El aumento no es tan traumático como el de enero del año pasado, esto es, el ritmo de crecimiento se atenúa. De igual forma la comparativa interanual arroja 13.016 parados más que hace un año, lo que nos confirma como la Comunidad Autónoma donde menos ha crecido el desempleo, pero ciertamente la cifra total de 116.663 supone ya un nivel insostenible. Los datos de afiliación media a la seguridad social son concordantes, con una significativa caída de 7.517 afiliados en enero, mientras que somos la única región española en el que la comparativa interanual es positiva con 647 afiliados más de media que hace un año.
La evolución del paro por sectores económicos revela aumentos generalizados en casi todos ellos, a excepción de los demandantes de primer empleo. A las inclemencias meteorológicas que parecen haber incidido notablemente en el sector de la construcción, se une el fuerte repunte del sector servicios (+3.723) con la rescisión de contratos temporales realizados en periodos comerciales intensivos (+522 parados en el comercio minorista) y, de forma particular, el incremento del número de parados en las administraciones públicas (+1.473), sanidad y servicios sociales, también debido a la finalización de sustituciones y otras incidencias propias de inicio de año. Este comportamiento sectorial también explica el que la destrucción de empleo se centre en el colectivo femenino (+2.662) más que en el masculino (+1.681).
UGT Extremadura considera que en el contexto económico actual la recuperación del mercado de trabajo pasa por un ineludible cambio de modelo productivo además de la necesidad de reactivar la demanda, actuando a través de las políticas públicas, mantener la protección social e impulsar las políticas activas, concretamente aquellas dirigidas a colectivos con más dificultades de inserción en el mercado de trabajo como los jóvenes.
De igual forma el Sindicato considera prioritario desde el ámbito autonómico atender a la creciente proporción de desempleados de larga duración, que se ven incapaces de encontrar un puesto de trabajo en un mercado de trabajo paralizado por la falta de actividad económica, para evitar su exclusión social. Datos como la caída de un 6,7% en los contratos celebrados en enero respecto de enero de 2009 y de un 21% respecto de enero de 2008 son muestra de ello.
La intensificación de políticas públicas de estímulo sectoriales, como el segundo Plan E, se antoja vital para cortar esta espiral alcista de destrucción de empleo. |